ÁNGEL RICARDO GÓMEZ
EL UNIVERSAL
Noticias Lejanas (2005), del cineasta mexicano
Ricardo Benet, ganó recientemente el premio al Mejor
Largometraje del V Festival Internacional del Cine Pobre de
Cuba, que concluyó el pasado 22 de abril. La cinta destacó
también en el apartado de actuación masculina (David
Aarón Estrada) y fotografía (Martin Boege). La película
narra el drama de un joven que, sumido en la miseria, mata
a su padre por salvar a la hermana y la madre de los abusos
de éste, para luego emigrar con la intención de
regresar algún día.
El mexicano se encuentra en Venezuela desarrollando un guión
junto a Gustavo Tovar Arroyo, que tendrá como fondo la
realidad sociopolítica local. "Tenemos como telón
esta realidad venezolana, pero nos interesa mucho más
la historia íntima, qué sucede en las recámaras
de Palacio. Nosotros creemos como ciudadanos de a pie que
la 'Política', con mayúscula, se hace desde Motesquieu,
Diderot¿ y finalmente se hace en una cantina jugando
dominó o entre las piernas del amante".
Para Benet sería un error pensar que se trata de una
historia sobre Hugo Chávez, Lula da Silva o George W.
Bush. "Es simplista porque además la historia serviría
para un par de años y asumamos que, por suerte, los líderes
no son eternos... Hay que hacer obras más duraderas,
en ese sentido hay que apuntar hacia el arte, hacia la buena
factura, las buenas ideas, para que sea un producto reconocible
ahora y dentro de 10, 15 o 20 años", dijo el cineasta,
quien agregó: "Es tal la desgracia de nuestra Latinoamérica
que hablando de totalitarismo, líderes mesiánicos,
caudillismo, se podrían identificar 380 personajes del
último siglo".
El realizador azteca sostiene conversaciones con varios lí-
deres de la oposición y hará lo propio con voceros
del oficialismo, pero buscando siempre que sean seres "pensantes"
y no individuos regidos por la pasión. "Trato de hacer
contacto con la gente pensante, que no vengan con esas máximas
de talk show o telecomedia, sino con este mundo serio
que nos merecemos".
Benet confesó que esta propuesta le ha causado cierto
"revuelo en el alma", pues su cine apunta a pequeñas
historias, más intimistas y no a los grandes titulares
de prensa. No obstante, se pregunta "cuándo sabe uno
lo que se siente, uno se mueve por nociones, toda la vida
no alcanza para comprender una situación".
El realizador trabajaría en el guión de esta película
y una vez terminado volvería a revisarlo a ver si le
interesa como director, si comulga con su lucha como artista.
Tovar informó, por su parte, que sostendrá un encuentro
con la actriz cubano-venezolana María Conchita Alonso,
quien produce una película cuyo telón de fondo serán
los sucesos del 11 de abril de 2002.
Cine pobre, cine de verdad
A Ricardo Benet no le causó sorpresa la premiación
de Noticias Lejanas en Cuba, ya que encajaba con el
espíritu del Festival: cintas de bajo presupuesto que
cuentan grandes historias. "Esta es una película que
yo filmé hace dos años o más, la estrené
en 2005, en el Festival de Guadalajara, y me ha traído
muchas satisfacciones, lleva cincuenta y tantos festivales
y como 18 ó 19 premios (incluyendo Munich, Biarritz y
Mar del Plata)".
El realizador percibe que las grandes cinematografías
del mundo dirigen sus miradas a ese cine independiente, de
bajo presupuesto, comprometido con la mirada del autor y con
la realidad. "Enamorarse de la realidad da buenos dividendos,
no tiene uno por qué estar tratando de evadirse, creando
solamente historias de vampiros que nos son ajenas. Si bien
todo el mundo tiene la libertad de hacer lo que quiera, voltear
un poco hacia la realidad ha llamado la atención del
cinéfilo".
Dice alabar y celebrar el éxito de compatriotas como
Alejandro González o Guillermo del Toro en Estados Unidos
y Europa, pero no puede dejar de comentar lo que considera
concesiones comerciales de tipo hollywoodense. "Las historias
son duras pero hay un punto también de ventas por ahí
que les impide ser más personales que comprometidos.
Qué bueno que lo hacen, que les está yendo bien,
qué bueno que el cine mexicano pueda tener también
ese referente, pero creo que no es el único". Benet tampoco
comparte la idea de erigir a estos cineastas como "portavoces
culturales" cuando, a su juicio, hay gente que tiene más
experiencia y cosas que decir, como Juan García Ponce
o Arturo Ripstein.
Sin embargo, el cineasta coincide con los "portavoces" en
la crítica que han hecho al Estado mexicano y su escaso
o nulo apoyo al cine local. "Creo que mientras el Estado crea
que nada más la producción es lo que se debe apoyar
y no la distribución y exhibición, está cumpliendo
una parte muy pequeña de lo que le toca hacer".
Para el realizador mexicano el Estado tiene la obligación
de guiar al menos lo que el pueblo quiere ser, su "imaginario
cultural".